Esta película narra una historia tomada de la vida real. Se trata de Temple Grandin (nacida en Boston/Estados Unidos, en 1947), una mujer autista que ha sido reconocida mundialmente por su interés en los animales; ella logró diseñar complejas instalaciones para disminuir el sufrimiento del ganado.
El film muestra varios planos de la vida personal de la protagonista, desde sus angustias hasta sus asombrosas capacidades, pasando por la participación de su familia, profesores y ganaderos en la realización de sus proyectos. Fueron sus rasgos autistas los que la dotaron de esa agudeza con la que ha observado a los animales, de su capacidad para sentir, identificarse a ellos y crear sistemas para cuidarlos, los que desde entonces han sido utilizados en la ganadería de varios países.
Es una película que toca diversos asuntos relacionados con el autismo, interesantes temas de conversación. Entre ellos: las angustias de los autistas, sus obsesiones, su sensibilidad y su relación con el lenguaje.