Atención a adultos
Hay emociones de malestar que afectan la vida familiar, laboral, disminuyen la capacidad para estar solo,
para socializar y realizar las actividades cotidianas. Esto tiene consecuencias que van más allá del malestar del momento y puede volverse un estado circular y repetitivo, lo que merece atención.
Los siguientes síntomas son motivo de consulta psicológica. Es conveniente que quien los padezca acuda a un profesional.
Duelos prolongados.
Dificultad para concentrarse.
Depresión.
Manías.
Ansiedad y trastorno de pánico.
Trastorno obsesivo-compulsivo.
Estrés.
Problemas sexuales.
Somatización.
Alcoholismo, consumo de sustancias psicoactivas y otras adicciones.
Problemas del sueño.
Ideaciones suicidas e intentos de suicidio.
Inhibiciones y fobias.
Dificultad para comunicarse y para relacionarse con otros.
Excesivo repliegue en sí mismo.
Dificultades en la relación de pareja.