Atención a adolescentes
La adolescencia comprende el tránsito de la infancia a la adultez.
Esta etapa implica muchas transformaciones para quien la atraviesa, comenzando por los cambios en el cuerpo, que manifiestan una disposición para el encuentro sexual, algo que implica un paso fuera del grupo familiar; de ahí que los adolescentes se agrupen con otros jóvenes a partir de intereses comunes, como un género musical, un juego electrónico, un deporte específico, etc.
Sus identificaciones les permiten separarse del grupo familiar y establecer lazos sociales con otros, fortalecer unos principios para asumir su vida adulta, así como una nueva imagen de sí mismos.
Este proceso de cambio puede ser difícil, generar angustia y manifestarse a través de comportamientos sintomáticos como estos:
Cambios frecuentes de humor.
Relaciones problemáticas con las figuras de autoridad.
Depresión.
Confusiones respecto a su elección sexual.
Embarazo adolescente.
Conflictos relacionados con sus prácticas sexuales.
Ideaciones suicidas e intentos de suicidio.
Trastornos de la alimentación.
Autolesiones.
Trastorno de pánico.
Trastornos de sueño.
Fracaso escolar
Inhibiciones y dificultades para socializar.
Trastorno obsesivo-compulsivo
Ideas delirantes
Comportamientos maníacos
Adicciones
Todos son signos de alerta y merecen ser escuchados y analizados de manera profesional para ayudar al adolescente a elaborar sus dificultades, su angustia y a orientarse en la vida.