Para la mayoría de los seres humanos vivir implica hacerse preguntas. Poder escucharlas con seriedad y tratar de responderlas es un ejercicio ético, donde participan la fantasía y la racionalidad, ya que podemos imaginar las respuestas y confrontarlas con ideas que encontramos a través de conversaciones con otros, de lecturas, también a través del arte. El libro Cómo hablar de filosofía con los niños, propone algunas maneras para estimular la sensibilidad y el pensamiento de los niños, elaborando con ellos acerca del amor, la belleza, el tiempo, la muerte, entre otros; temas que hacen parte de la vida humana y de los que se han ocupado en detalle algunos filósofos. Como dice el autor: “Sin duda, los niños tienen mucho que aprender, pero también los adultos debemos aprender de ellos. El punto de partida de este libro son las preguntas de los niños. Nuestro propósito no es solo responderlas sino también reconocer la plena legitimidad de esos interrogantes”. Así que es un libro para niños destinado a los adultos, puesto que nos ayuda a profundizar en nuestros conocimientos y preguntas para escuchar mejor los cuestionamientos de los infantes y pensar juntos sobre aquello que nos asombra de la vida. El texto está escrito en un lenguaje claro y contiene ejercicios concretos que inducen a la reflexión.